17 noviembre 2025

20-08-2024. Primer día en Niagara.


Nuestro hotel en Niagara era el Seneca Niagara Resort, un hotel fabuloso con casino, muy bien situado, y para el que cogí una oferta, no entiendo muy bien cómo, de 300$ para dos noches.

Esta oferta tan buena no incluía desayuno, y tampoco tenía ganas de pagarlo, así que después de comprar algo en un súper (me costó encontrarlo) nos acercamos por fin al Niagara Falls State Park. Aquí ya vimos las oleadas de gente que venían. Riadas por todos los sitios.




Primero estuvimos viendo un rato los miradores de arriba y luego ya nos encaminamos hacia la entrada del Maid of Mist, donde entramos tras esperar un par de turnos. Es impresionante la fuerza que tiene el agua, y cómo tiene que forzar los motores el barco para mantenerse cerca de las cataratas.





Después subí una de las paserelas con escalones que hay para acercarse a las caídas de agua, mientras Adela se quedaba abajo. No le apeteció mojarse.





Y ya nos acercamos al Rainbow Bridge para cruzar a Canadá.



Nada más llegar había la típica tienda Duty Free con licores y chocolates, igual que cuando vas a Andorra, pero no hicimos mucho caso. La verdad es que la ciudad que hay en el lado canadiense parece un parque temático. Estuvimos dando una vuelta, entrando en distintas tiendas, y alguna compra cayó.

Aprovechamos a comer en un Burger King, que estaba petado, y luego seguí dando un paseo por la orilla del río, en dirección a las cataratas, mientras Adela se quedaba descansando en un parque cercano.

Sin mucho más que hacer volvimos a cruzar el puente de regreso a Estados Unidos, si bien para entrar hay que pagar 1$ por persona, y nos pararon para preguntar que cuánto tiempo habíamos estado, qué habíamos hecho y qué habíamos comprado.

Para cenar nos fuimos al primer sitio que me convenció en google maps, que resultó ser una cervecería local, donde caí en gracia a un indio (de la India) que había por allí y nos invitó a las bebidas. Nosotros nos tomamos una especie de kebab, más que nada para no repetir otra hamburguesa. Luego ya fuimos al espectáculo gratuito de fuegos artificiales que hay en las cascadas, donde estaba medio estado de Nueva York. Sin mucho más que hacer una vez acabaron los fuegos, regresamos al hotel a rehacer las maletas, que al día siguiente volábamos de nuevo.

16 noviembre 2025

19-08-2024. Segundo día en Boston y traslado a Niagara.

Para este segundo día en Boston teníamos varias alternativas. Por un lado estaba la opción de ir a Salem, el pueblo de las brujas. Otra opción era acercarnos al más lejano pueblo de Rockport. Pero como teníamos el vuelo a Buffalo a las siete de la tarde la hora límite para salir del hostal eran las cuatro de la tarde, así que decidimos no complicarnos la vida con trayectos largos, por lo que pudiera pasar, y optamos por ver lo que se nos había quedado en el tintero el día anterior.

Primero nos acercamos andando a ver la Trinity Church. Bueno, es que nos pillaba de camino hasta la biblioteca pública de Boston, que era lo que realmente queríamos ver. Es una iglesia curiosa, salvando las distancias con lo que hay aquí.




La biblioteca nos gustó bastante.




De aquí ya fuimos en autobús al museo de Bellas Artes de Boston, donde, sin ser entendidos en arte, disfrutamos mucho.











Siendo amarrateguis con el tiempo no quisimos acercarnos al museo de Isabella Stewart Gardner, que estaba al lado, y optamos por volver al centro para terminar de dar una vuelta. Tras comer un ramen en un sitio cualquiera, a las cuatro ya salíamos para el aeropuerto. Allí nos informan que los vuelos están retrasados por tormentas en el medio oeste, y que no saben cuándo saldremos. Así que nos fuimos a tomar una cerveza a un bar del aeropuerto donde nos crujieron 28$ por una cerveza y una sidra.


Finalmente saldríamos con cinco horas de retraso, y gracias. Además, al ser por causas meteorológicas, no teníamos derecho a ninguna compensación. Únicamente nos dieron una mini bolsa de galletitas en las cinco horas, y no a todo el mundo, que se acabaron en seguida.

Cuando llegamos lógicamente ya habíamos perdido el autobús que nos iba a llevar del aeropuerto de Buffalo a Niagara, así que a esas horas (la una de la mañana) no tuve ganas de complicarme más y nos cogimos un uber que por 65$ nos llevó al hotel. Lo único bueno es que nos acabamos acostando a las dos la mañana, con lo que pusimos fin al jet lag.

15 noviembre 2025

18-08-2024. A patear Boston.

Este primer día lo dedicamos a patear la ciudad. Tras un rico desayuno en el hostal (que ya estaba más que pagado por la crujida del precio) repetimos el camino del día anterior hasta el Boston Garden. Aquí comienza el Boston Trail, que fuimos recorriendo: la casa de representantes del estado de Massachusetts, la tumba de Samuel Adams, la estatua de Franklin… Desde la plaza donde está el monumento a la hambruna de Irlanda observé unos grandes almacenes Marshall, y para allá que nos fuimos a hacer las primeras compras de ropa, que está bastante barata en comparación con la comida, por ejemplo.










Luego continuamos el recorrido pasando por la Vieja Casa del Estado, donde estaban los guías vestidos de época, imagino que pasando un calor terrible, hasta llegar al famoso Quincy Market. Como era domingo por la mañana tampoco había demasiado ambiente.





De aquí seguimos hasta la casa de Paul Revere, callejeando por el barrio italiano, hasta llegar al pabellón donde juegan los Boston Celtics. Ya se nos había hecho la hora de comer (a su hora, no a la nuestra), así que allí mismo, en una especie de centro comercial que había al lado de la tienda oficial de merchandising, nos metimos la primera hamburguesa, sin pena ni gloria. Luego pasamos un ratillo por la tienda, para darnos cuenta de los precios prohibitivos que tenían las camisetas.




Continuamos andando hasta llegar a Acorn Street, pero casi nos gustaron más los alrededores que la propia calle, que no entiendo lo que la hace tan famosa.

De aquí ya nos acercamos hasta la entrada del mítico bar de Cheers, para luego entrar en el parque que hay junto al Boston Common, que nos gustó mucho.

Volvimos un rato al hotel, que estaba por allí cerca, para descansar un rato de estar pateando toda la mañana, y tras ese pequeño reposo, nos acercamos en metro hasta la famosa universidad de Harvard. Claro, era agosto y no había clases, pero aunque no pudiéramos ver el ambiente universitario, nos dimos una vuelta por el campus.


De aquí ya nos volvimos para el hotel, para terminar cenando no recuerdo muy bien dónde.



14 noviembre 2025

17-08-2024. Llegada a Boston.

El primer día fue largo y corto a la vez. Con la comodidad de coger el avión a la una de la tarde en Madrid y por tanto, no tener que madrugar demasiado, llegamos en vuelo directo de Iberia, tras ocho horas de trayecto, a las 15:00 hora local a Boston.

Los trámites de inmigración, que siempre acojonan un poco, se resolvieron sin problemas, por lo que ya no nos quedaba más que ir a nuestro hotel, HI Boston Hostel, esta vez en transporte público. Este hotel se ubica en una antigua fábrica rehabilitada, por lo que podemos decir que tiene un diseño industrial. Tiene habitaciones compartidas y también dobles, como la que teníamos nosotros. También tenía mucho ambiente multicultural, que siempre se agradece.

A las horas a las que acabamos llegando el hotel, más la toma de posesión de la habitación, ya no nos quedó mucho más tiempo que tomar una cerveza en un bar cercano. Aquí ya nos dimos cuenta que el nivel no tenía nada que ver, con la leche que nos metieron por dos cervezas. Luego pasamos por una especie de festival de la cultura africana que había en el cercano parque del Boston Common. Después del pequeño paseo ya sí que nos fuimos a descansar, apalizados como estábamos entre el viaje y el jet lag.