Este día teníamos nuevo vuelo, esta vez de Cartagena a Pereira, a las diez y media de la mañana. Mientras Adela se quedaba de nuevo ordenando la maleta yo salí a los alrededores bien temprano para sacar alguna foto de la ciudad sin mucha gente.
En el vuelo no tuvimos ningún problema, y al llegar a Pereira nos acercamos a la sucursal de la empresa de alquiler de automóviles Localiza para recoger el vehículo. Los trámites fueron rápidos y sencillos. En principio yo quería haber ido un poco más al norte, a la zona del Parque Nacional de los Nevados, para fotografiar pájaros. Pero a Adela le pareció demasiada distancia en coche. Además una compañera colombiana de baile le había recomendado la visita a los Termales de Santa Rosa, así que sustituimos un sitio por el otro. Nuestro alojamiento para esta noche fue el hotel Vísperas, bien cerquita de los termales. De camino paramos a comer en un centro comercial/supermercado, ya que al tener coche unos cinco días podíamos cargar alguna cosilla.
Nos entretuvimos algo más de lo que nos hubiera gustado, así que hicimos rápido el checkin en el hotel y tiramos para los Termales, que se nos pasaba la hora. Después de haber ido todavía no tengo claro si me gustaron o no. Por un lado el entorno era bien chulo, pero por otro estaba demasiado masificado. No tanto las piscinas como los vestuarios. Al final estuvimos el tiempo justo, una hora y media.
Como todavía nos quedaba mucha tarde volvimos al mismo centro comercial donde habíamos estado comiendo para hacer alguna compra de regalos para la familia. Pero acabamos volviendo al hotel para cenar.