19 mayo 2026

07-08-2025. Segundo día en Cartagena.

Segundo y último día en Cartagena. La mayor parte de la gente que viene a esta zona aprovecha para ir a Tayrona, Santa Marta o las islas caribeñas de Colombia, pero a nosotros no nos daban los días. Preferimos priorizar otras zonas.

Nos despertamos con una alegre tonada que repetían una y otra vez desde bien temprano. Como estás medio dormido no prestas atención a la letra, y al principio pensamos que era un mercadillo que habrían montado en la cercana plaza de los coches. Pero ya en el desayuno nos dimos cuenta que era una canción para poner de manifiesto las bondades de Álvaro Uribe, expresidente, injustamente encarcelado por defender a su país (eso decían). Era increíble el show que tenían montado, pero no me atreví a hacer fotos por si a alguien le pudiera sentar mal.

Lo primero que hicimos fue coger la cámara buena y acercarnos al parque del centenario para intentar fotografiar al titi de cara blanca. Unas chicas que vendían botellas de agua nos indicaron dónde estaba.




Hicimos algunas compras en la puerta del parque y después volví al hotel a dejar el equipo y coger el de batalla, que no quería ir yo por ahí paseando cargado. Nuestro destino era el castillo de San Felipe de Barajas, así que para llegar a él fuimos caminando por el barrio de Getsemaní. Nos gustó mucho, tanto que si algún día decidiéramos volver nos alojaríamos en este zona sin dudarlo, huyendo un poco del guirigay del centro, donde la música de las discotecas no nos dejaba descansar.








El día antes le había estado contando a Adela la gesta de Blas de Lezo, al defender Cartagena del ataque de los ingleses, así que la visita al castillo la disfrutó bastante. No tanto como para olvidarse de comprar regalos, pero sí que la disfrutó. Luego nos acercamos a ver la escultura de los zapatos viejos. Fue el día que más calor pasamos de todo el viaje.





Como no había mucho más que ver por aquí y casi se había hecho la hora de comer, nos acercamos de nuevo al barrio de Getsemaní, esperando encontrar algo más decente que en el centro. No recuerdo cómo se llamaba, pero acabamos comiendo bien.


Después de otra siesta en el hotel huyendo del calor, salimos de nuevo por el centro. Había bastante actuaciones en la calle de bailarines haciendo distintos tipos de bailes regionales. Se lo curraban un montón. En un momento dado nos encontramos a otra de estas comparsas preparándose para bailar. Les preguntamos que a qué hora hacían el pase y nos dijeron que no, que estaban esperando a que llegara la novia, porque iban a bailar para una boda. Mientras esperamos (no teníamos otra cosa mejor que hacer) nos comimos unos heladitos. Al final llegó la novia en un coche impresionante, una mulata guapísima que se casaba con un rubio cangrejil extranjero. Cuando el cuerpo de baile empezó con la actuación nosotros “nos colamos” en el pasacalles de acompañamiento hasta el restaurante.


Acabamos cenando una hamburguesa en un sitio cualquiera.

18 mayo 2026

06-08-2025. Llegamos a Cartagena de Indias.

Teníamos nuestro vuelo a las nueve y media de la mañana, así que otra vez a madrugar para salir a las siete y llegar al aeropuerto con margen. El vuelo se hizo sin problemas, y al llegar a Cartagena cogimos un taxi que nos costó poco más de cinco euros para ir a nuestro hotel, el Hotel Boutique las Carretas, situado en pleno centro histórico muy muy cerca de la plaza de los coches y de la torre del reloj. Al llegar tan pronto todavía no teníamos la habitación preparada, así que nos fuimos a dar un primer paseo. Yo esperaba que la gente fuera mucho más pesada intentado venderte excursiones, pero la verdad es que no insistían para nada tras el primer no.

La diferencia con el tiempo que nos había hecho en Medellín, la ciudad de la eterna primavera, y el bochorno que nos encontramos en Cartagena fue notable. El casco histórico no dejaba de ser una sucesión de tiendas de souvenirs, restaurantes, hoteles y pequeñas tiendas de alimentación, pero aun así tenía mucho encanto.






Aprovechamos para comer en lo que nos daban la habitación, para después echarnos una siestecita para huir de calor.

El resto de la tarde se nos fue en seguir paseando, para acabar cenando en un restaurante de clara inspiración norteamericana unos tacos con más pena que gloria.

17 mayo 2026

05-08-2025. Tour de Guatapé.

El plan para hoy era hacer el tour de Guatapé, que habíamos contratado a través de la empresa Maxi Tours, en nuestra experiencia totalmente recomendable. Nos pasaron a buscar sobre las siete de la mañana, lo que no nos supuso ningún problema ya que seguíamos con jet lag.

Paramos a desayunar en el típico sitio donde paran todas las excursiones, que es a la vez restaurante y tienda de recuerdos. Y ya salimos para la réplica del viejo Peñol, donde nos dieron una media hora para recorrerlo.


Allí mismo cogimos el barquito para hacer el paseo por el embalse, donde te van enseñando las distintas mansiones, villas o como lo quieras llamar.



De aquí ya nos llevaron a lo que es el peñol, y aunque te dan tiempo suficiente, no te puedes entretener. Es lo que tienen estas excursiones, que aunque ves un montón de cosas, siempre vas un poco a matacaballo. Las vistas desde arriba nos gustaron un montón, era el motivo de la excursión.







Luego fuimos al pueblo de Guatapé, donde nos dejaron cerca de una hora. Se había hecho ya la hora de comer, pero como teníamos el almuerzo incluido nos tocaba esperar a que nos llevaran. Así que compramos algún bollito para ir matando la gusa mientras paseábamos por el pueblo. Hacía bastante calor, y las cuestas costaban.





Después de comprar algún regalito que luego encontramos igual a bastante mejor precio, por fin cogimos el bus para ir a comer. Yo pensaba que la excursión había terminado, pero todavía nos quedaba la visita a una “granja” de llamas y alpacas, que bueno, ni fu ni fa. Resumiendo, nos gustó bastante la excursión a pesar de ir con alguna prisa.







Ya de vuelta en nuestra zona estuvimos un ratito en el hotel para preparar las maletas, que al día siguiente tocaba traslado, y dar un pequeño paseo para ver el ambiente de las discos en el parque Lleras. Cuando están los relaciones públicas convenciendo a todo el mundo para que entren en su local, menos a ti, no puedo evitar un sentimiento dual. Por un lado agradecido de que no me den la paliza. Pero por otro me digo, ya no me invitan porque me ven mayor… Que yo todavía soy joven!!