18 mayo 2026

06-08-2025. Llegamos a Cartagena de Indias.

Teníamos nuestro vuelo a las nueve y media de la mañana, así que otra vez a madrugar para salir a las siete y llegar al aeropuerto con margen. El vuelo se hizo sin problemas, y al llegar a Cartagena cogimos un taxi que nos costó poco más de cinco euros para ir a nuestro hotel, el Hotel Boutique las Carretas, situado en pleno centro histórico muy muy cerca de la plaza de los coches y de la torre del reloj. Al llegar tan pronto todavía no teníamos la habitación preparada, así que nos fuimos a dar un primer paseo. Yo esperaba que la gente fuera mucho más pesada intentado venderte excursiones, pero la verdad es que no insistían para nada tras el primer no.

La diferencia con el tiempo que nos había hecho en Medellín, la ciudad de la eterna primavera, y el bochorno que nos encontramos en Cartagena fue notable. El casco histórico no dejaba de ser una sucesión de tiendas de souvenirs, restaurantes, hoteles y pequeñas tiendas de alimentación, pero aun así tenía mucho encanto.






Aprovechamos para comer en lo que nos daban la habitación, para después echarnos una siestecita para huir de calor.

El resto de la tarde se nos fue en seguir paseando, para acabar cenando en un restaurante de clara inspiración norteamericana unos tacos con más pena que gloria.

17 mayo 2026

05-08-2025. Tour de Guatapé.

El plan para hoy era hacer el tour de Guatapé, que habíamos contratado a través de la empresa Maxi Tours, en nuestra experiencia totalmente recomendable. Nos pasaron a buscar sobre las siete de la mañana, lo que no nos supuso ningún problema ya que seguíamos con jet lag.

Paramos a desayunar en el típico sitio donde paran todas las excursiones, que es a la vez restaurante y tienda de recuerdos. Y ya salimos para la réplica del viejo Peñol, donde nos dieron una media hora para recorrerlo.


Allí mismo cogimos el barquito para hacer el paseo por el embalse, donde te van enseñando las distintas mansiones, villas o como lo quieras llamar.



De aquí ya nos llevaron a lo que es el peñol, y aunque te dan tiempo suficiente, no te puedes entretener. Es lo que tienen estas excursiones, que aunque ves un montón de cosas, siempre vas un poco a matacaballo. Las vistas desde arriba nos gustaron un montón, era el motivo de la excursión.







Luego fuimos al pueblo de Guatapé, donde nos dejaron cerca de una hora. Se había hecho ya la hora de comer, pero como teníamos el almuerzo incluido nos tocaba esperar a que nos llevaran. Así que compramos algún bollito para ir matando la gusa mientras paseábamos por el pueblo. Hacía bastante calor, y las cuestas costaban.





Después de comprar algún regalito que luego encontramos igual a bastante mejor precio, por fin cogimos el bus para ir a comer. Yo pensaba que la excursión había terminado, pero todavía nos quedaba la visita a una “granja” de llamas y alpacas, que bueno, ni fu ni fa. Resumiendo, nos gustó bastante la excursión a pesar de ir con alguna prisa.







Ya de vuelta en nuestra zona estuvimos un ratito en el hotel para preparar las maletas, que al día siguiente tocaba traslado, y dar un pequeño paseo para ver el ambiente de las discos en el parque Lleras. Cuando están los relaciones públicas convenciendo a todo el mundo para que entren en su local, menos a ti, no puedo evitar un sentimiento dual. Por un lado agradecido de que no me den la paliza. Pero por otro me digo, ya no me invitan porque me ven mayor… Que yo todavía soy joven!!

16 mayo 2026

04-08-2025. Tour Comuna 13, plaza Botero, Feria de las Flores y pueblito Paisa.

Como era normal el jetlag sacudió duro, así que a las ocho ya estábamos en marcha en busca de una tarjeta sim para Adela.

El tour de la Comuna 13 comenzaba a las 10 en la estación de San Javier. Lo habíamos reservado con Zippy Tour, bastante recomendado en el foro. Como no sabíamos lo que íbamos a tardar en llegar fuimos con tiempo suficiente. Al llegar a San Javier todavía nos sobraba casi media hora, así que aprovechamos para montar en el funicular que hay en la propia estación, para poder tener otras vistas de los barrios y de la ciudad.



Para resumir el tour nos gustó mucho. Disfrutamos de las explicaciones, del barrio, de la gente, de los murales… Si bien es cierto que bajo mi punto de vista ahora la comuna se ha turistificado quizá demasiado.












El recorrido duró algo más de dos horas y media, tras el cual nos volvimos a la estación de metro para comer en sus alrededores, ya que habíamos visto antes varios sitios que nos podían cuadrar. Siempre digo que para nosotros el comer en los viajes no es una prioridad, no llevamos anotados sitios típicos sino que vamos un poco a salto de mata, y casi cualquier lugar nos vale.

Desde aquí nos acercamos a la plaza Botero, donde aunque sí que había varios indigentes, no daban la nota. Además había varios mercadillos con un montón de vida. Me gustó la zona más de lo que esperaba.





Y por fin nos acercamos al motivo que nos llevó a situar Medellín al inicio de nuestro viaje: La Ferias de las Flores. Y aunque no coincidimos en fecha con el evento más importante, que es el desfile de silleteros, nos pasamos por los Parques del Río para ver alguna exposición y algún desfile.


Una vez vista esta zona, con mucho control de policía, cogimos un Uber para acercarnos al pueblito Paisa. Estaba siendo un poco de tute para el primer día, pero no nos quedaba más remedio por el día que habíamos perdido. Casi no pudimos llegar de la gente que había.


El cansancio ya hizo mella, así que nos volvimos para el hotel a descansar un rato. Tras el reposo nos acercamos al parque del Poblado, donde una orquesta patrocinada por Aguardiente Antioqueño hacía las delicias de grandes y pequeños. La orquesta y las simpáticas azafatas que iban repartiendo muestras del aguardiente en unos vasos que la gente llevaba al cuello para la ocasión. Nos gustó mucho el ambiente que había. Ya solo nos quedaba cenar por la zona, que para ser el primer día nos habíamos pegado buena paliza.